jueves, 24 de abril de 2014

Chi Kung: Los Seis Sonidos Curativos.

Tan sólo necesitaras unos 15 minutos y dejarás al cuerpo limpio de toxinas, clave fundamental no solo para mantener la salud, sino para el desarrollo espiritual.


Se trata de seis sonidos cuya vibración refuerza y depura cada uno de los principales órganos y sus canales energéticos asociados.

Los sonidos han de hacerse en el orden sugerido, (ciclo generativo). Sentado cómodamente y con la columna recta es lo ideal, aunque otras posturas son aceptadas. El objetivo es deshacerse de las energías negativas que ciertas emociones nos generan. Transmutarlas en luz y energía positiva.

Cada sonido se debe repetir 3, 6, 9, 12, 24, ó 36 veces, expirando hasta que se note que el aire que sale por la boca es frío.

Al inspirar se lleva energía positiva –una luz blanca- y se le sonríe al órgano, enviándole gratitud y alegría.

Lo ideal es que el sonido sea emitido hacia el órgano, para masajearlo con la vibración. 

Aquí os dejo la práctica de este maravilloso ejercicio de Chi Kung 


LA PRÁCTICA

Con los ojos cerrados se atiende al órgano (se pone la atención en él):

1. PULMONES: Con la lengua detrás de los dientes cerrados y con una exhalación lenta y prolongada, producir el sonido SSSSSSS

Hacerlo con la intención de soltar todas las tristezas y depresiones. Si viniera a la mente una situación o recuerdo triste aprovechar para eliminarlo. Este sonido limpia de toda tristeza al pulmón, el órgano donde se guardan esta emociones.

Al inspirar llevar la energía del coraje, del valor y el buen animo a los pulmones. Sonreír y brindarle amor a estos órganos. Conviene visualizarlos envueltos en una luz blanca.

2.- RIÑONES: Formar una O con los labios como si se soplase la vela de cumpleaños y con una exhalación lenta y prolongada emitir el sonido HOOOOOO, al tiempo que se elimina el miedo e inseguridad.

Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que produce miedo e inseguridad, no lo apartes de tu mente, piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar el miedo de la situación.

Durante los periodos de descanso respira hacia los riñones y sonríele mientras le envías una luz azul o negra brillante. Siente la virtud de la Bondad y Paz.

3.-HÍGADO: pon la lengua junto al paladar y con una exhalación lenta y prolongada, produce el sonido SSHHHHHHHH. Al mismo tiempo que eliminas la rabia, la Ira, la cólera, la agresividad.

Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce rabia, cólera o agresividad, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar la situación o persona de tu mundo interior, para transmutarlo.

Durante los periodos de descanso respira hacia el hígado y sonríele al tiempo que lo rodeas de una luz verde brillante. Siente la virtud de la Amabilidad.

4. – CORAZÓN: Con la boca completamente abierta colocando la punta de la lengua detrás de los dientes inferiores haz una exhalación lenta y profunda al tiempo que produces el sonido HAAAAAAAAA y elimina el orgullo, el odio, la soberbia, la impaciencia y la prisa.

Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce esta emociones que estás eliminando, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar el odio, orgullo, etc. de la situación o de la persona. Durante los periodos de descanso respira y sonríe al Corazón al tiempo que lo rodeas de una luz roja brillante. Siente la virtud del Amor, y la Felicidad.

5-BAZO: Pon otra vez la lengua junto al paladar y haz una exhalación lenta y profunda al tiempo que produces el sonido GUUUUUUUUUUU (desde la garganta como el sonido de “Gemir”) y elimina la preocupación.

Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce preocupación, no lo apartes de tu mente, mas bien piensa en ello mientras haces el sonido para limpiar la situación o la persona..

Durante los periodos de descanso respira y sonríe al Bazo al tiempo que lo rodeas de una luz amarilla brillante y sientes la virtud de la Belleza que potenciará positivamente este órgano.

6.-TRIPLE CALENTADOR: Si es posible haz este ejercicio tumbado. Con la boca abierta exhale lentamente el aire mientas hace el sonido HIIIIIIIIIIIIII. Cuando pares para exhalar, trata de imaginar un rodillo grande que va aplanando el pecho, el estómago y el abdomen, y siéntase vacío (es como cuando aplastamos con la mano una bolsa de plástico para guardarla. Sonríe al triple calentador (no es un órgano).

Esto equilibrará todas la energías activadas por los demás sonidos y relaja el cuerpo en general.

La práctica habitual de estos ejercicios depura al organismo de energías negativas, hace prevalecer nuevos y poderosos estados de conciencia de tal forma que se torna cada vez mas improbable caer en tristezas, depresiones, cóleras, miedos, etc.

Un estado de completud y felicidad se instala, es nuestro estado de conciencia original.

Espero que sirva
Vane

lunes, 21 de octubre de 2013

DIAGNÓSTICO EMOCIONAL

Te propongo un ejercicio para el que vas a necesitar unos minutos, pero te aseguro, que, como siempre, valdrá la pena, y será un tiempo bien aprovechado.
Es conveniente que cuentes con lápiz y papel, mejor que ordenador, ya que hay algo especialmente primario en el papel físico, que nos hace conectarnos más a nuestros sentimientos.
Tómate unos minutos para hacer un pequeño recuento de lo que ha sido el día de hoy, da igual que sea por la mañana, puedes, si es temprano, fijarte en el día de ayer.
Lo único que tienes que hacer es escribir (no, no vale hacerlo de memoria, el ejercicio entonces no funciona) una lista de las cosas que has hecho durante el día de hoy, una cosa por línea: me levanté de la cama, me di una ducha, desayuné,… hasta ahora. No importa si se te olvida algo, lo importante es que escribas todo lo que te acuerdes.
A continuación coge la lista, y uno por uno, párate en cada uno de los puntos de la lista y recuerda el momento en que lo hiciste: te levantaste por la mañana, por ejemplo, y ahora recuerda qué emoción sentiste al hacerlo: alegría, tensión, relajación (sólo las emociones). Y escribe la emoción al lado de la tarea correspondiente.
Sigue así con cada punto de la lista, hasta que hayas terminado con todos y cada uno de los puntos.
Sí, la finalidad de este ejercicio es permitirte hacerte una idea de tu estado anímico durante el día. Solemos ir tan rápido con nuestro día a día, que no tenemos tiempo ni de sentir lo que sentimos, y por eso ni lo sabemos, aunque a veces nos demos cuenta de que algo no va tan bien como nos gustaría.
Ahora fíjate en la lista de emociones, y fíjate en cuáles se repiten más. Este ejercicio suele producir bastante estupor en quienes lo hacen, y sobre todo respuestas del tipo: “pero yo no me siento así todo el día”, “¿quieres decir que el problema es cómo me siento?”, ¿Pero cómo es posible que no me haya dado cuenta antes?

Sean cuales sean las emociones que aparecen en tu lista no pasa nada. Sólo estás siendo consciente de una situación, que posiblemente se repite día a día. Ser consciente de una situación es lo que te permite introducir cambios. Por ejemplo, cuenta cuántas veces la emoción es alegría o amor. Si son muchas enhorabuena. No quiero decir tampoco que no debas sentir emociones no muy positivas durante el día, es incluso hasta saludable que las sientas, si no serías una planta, pero es el balance lo que importa.
Sólo es una muestra, que muchas personas no se atreven a realizar, hasta que llega el momento en que sienten que son como una olla a presión a punto de estallar, y siguen sin entender por qué, o lo hacen pero no saben por qué se sienten así.
Si actúas o piensas como consecuencia de sentir miedo, preocupación o sensación de escasez, lo que te recomiendo es que te detengas un momento y sientas la emoción que sientes en ese momento, porque es el momento para soltarla, para dejarla ir. Es este proceso, el de soltar o descargar la emoción el que te va a permitir disponer de todo el bienestar, y la abundancia que te mereces.


Y una vez hayas descargado o soltado la emoción prueba a hacer lo que tengas que hacer desde el amor, a ti mismo o cualquier otra persona o cosa, pero céntrate en sentir amor antes de empezar la tarea, y sólo observa los resultados, comprueba cómo te sientes después de completarla y también cuánto tiempo has tardado en hacerla y si el resultado ha sido mejor o peor que cuando la hacías con la emoción anterior. 

Espero que os sirva
Vane

lunes, 9 de septiembre de 2013

MÉTODO SEDONA: LIBERACIÓN EMOCIONAL NEGATIVA

El Método Sedona fue desarrollado como la manera más rápida, fácil y sencilla de "liberar".

Consiste en liberar emociones o sentimientos negativos y no deseados, que obstaculizan nuestro bienestar emocional.

 ¿Qué significa liberar?

En el Método Sedona se enseñan cinco formas de "liberar" o "dejar ir" sentimientos no deseados.

La primera, que se describe a continuación, consiste en simplemente elegir soltarlos.

Coge un bolígrafo, un lápiz o cualquier otro objeto que puedas dejar caer al suelo sin que se rompa. Ahora, agárralo con fuerza e imagina que es uno de tus sentimientos limitantes y que tu mano es tu consciencia. 

A continuación, abre la mano y mueve el objeto. Comprueba que eres tú quien lo está sujetando y que no está pegado a tu mano.


Ahora, suelta el objeto. ¿Qué ha sucedido? Has soltado el objeto y este ha caído al suelo. ¿A qué te ha sido fácil soltarlo?

Esto es lo que significa liberar. Es posible hacer lo mismo con cualquier cosa que sintamos.

Siguiendo con la misma analogía, si anduviéramos con la mano abierta, sería difícil sujetar el bolígrafo.

Cuando aceptamos o damos la bienvenida a los sentimientos, abrimos nuestra conciencia y permitimos que desaparezcan por sí mismos.

Con la ayuda de la siguiente descripción podrás utilizar el proceso tu mismo. Este proceso te resultará cada vez más útil a medida que lo apliques en la vida diaria:

1. Piensa en el asunto que deseas resolver y siente cualquier cosa que surja en este momento. Pregúntate “¿Podría aceptar lo que siento?”


2. Hazte a ti mismo la siguiente pregunta: « ¿Podría soltar lo que siento?». Sólo se trata de preguntarse a sí mismo si es posible hacerlo.


Tanto «Sí» como «No» son respuestas aceptables.
A menudo soltarás lo que siente aunque tu respuesta sea «No».
De cualquier manera, responde a la pregunta sin pensar demasiado, evitando buscar una segunda intención o entrar en debate consigo mismo sobre los méritos o las consecuencias de esta acción. Todas las preguntas utilizadas en este proceso son deliberadamente simples. No son importantes en sí mismas, sino que están destinadas a conducirte a la experiencia de soltar. Sigue adelante con el tercer paso sin importar lo que hayas respondido a esta primera pregunta.

3. A continuación, hazte a ti mismo la siguiente pregunta: « ¿Lo haría?».
En otras palabras, « ¿Estoy dispuesto a hacerlo?». De nuevo, evite el debate. 

4. Hazte a ti mismo la siguiente pregunta: « ¿Cuándo?».
Esto es simplemente una invitación a soltar lo que sientas. Es posible que consigas con facilidad soltar tus sentimientos de forma permanente ahora o puede que elijas agarrarte a ellos pero si decides soltarlos, ¡también puedes hacerlo!

5. Repite los cuatro pasos anteriores hasta que te liberes por completo de tus sentimientos.


RECORDATORIO IMPORTANTE


Por favor, recuerda que estas preguntas son deliberadamente simples. A medida que trabajes con ellas, la resistencia inicial a repetirlas una y otra vez desaparecerá, te resultará más fácil hacerlo y finalmente podrás incorporar la experiencia de soltar en tu vida diaria. Estas preguntas sólo son el primer paso en el proceso de soltar.

El Método Sedona es muy sencillo, y consiste en seguir 4 pasos muy sencillos:

1. Enfocarse en una situación y en el sentimiento que esta genera en nuestro interior, darle la bienvenida y no filtrarlo, dejarlo que nos penetre en su totalidad aunque duela.
2. Preguntarse: "¿Podría dejar ir este sentimiento?" y contestar (sí o no)
3. Preguntarse: "¿Lo haría?" y contestar si o no
Sin importar cuál sea la respuesta seguir con el siguiente punto
4. Preguntarse: "¿Cuando?", siendo "ahora" una respuesta muy válida (y favorable).

Esto se puede hacer cuantas veces sea necesario sobre cualquier sentimiento, hasta llegar a un estado de "ya no me importa" en el cual esa situación ya no afecta emocionalmente.

Esto es solamente el proceso básico en su forma más sencilla. Hay otras cuatro formas más de liberar que se encuentran explicadas en el libro de la imagen, pero aprendiendo a usar esta sencilla técnica en nuestro día a día, es más que suficiente para empezar a dejar ir algunos sentimientos.

Como siempre, espero que os sirva
Vane

Fuente:el-metodo-sedona.com

martes, 23 de julio de 2013

EJERCICIO PARA LIBERAR EL MIEDO

El miedo es una de las emociones más útiles e inútiles a la vez. El miedo es lo que hace que no cruces la carretera cuando vienen coches y por tanto te puedan atropellar. Es lo que hace que cuando una comida te huele “raro” decidas tirarla, “por si las moscas”. En ese sentido el miedo es útil y nos ayuda a sobrevivir, a ser conscientes de los peligros y a evitarlos, porque el miedo es parte de un perfecto sistema para garantizar nuestra seguridad, el pero viene cuando el miedo no es real, sino que es nuestra imaginación diciéndonos lo que podría pasar… de nuevo.
Distinto es cuando el miedo surge de pensamientos limitantes, experiencias negativas (tuve una pareja una vez, me hizo daño: si tengo pareja otra vez me volverá a hacer daño), o miedos de otros que hacemos propios o que hemos asimilado cuando éramos niños y a los que seguimos aferrándonos como si aún lo fuéramos.
Cuando el miedo no nos deja hacer algo que nos gustaría hacer, que creemos que seríamos más felices si lo hiciéramos, y nos mantiene estancados año tras año, sin hacer lo que realmente queremos, ese miedo no nos sirve. Por eso lo mejor es que te deshagas de él. O no. Puedes elegir si prefieres seguir con él o soltarlo. Y cualquier decisión que tomes está bien.

Si ahora no “caes” en algo que te produzca miedo, piensa en algo que te gustaría hacer y no haces: pintar, hacer surf, ir al cine solo, decirle a alguien que le quieres, cualquier cosa vale.
Ahora coge papel y lápiz, para que quede constancia por escrito y para que no se te escape nada. Imagina que vas a hacer lo que te gustaría hacer y no haces, o algo que te produzca miedo. A continuación escribe todas las sensaciones, imágenes y sonidos, excusas y peros que se te ocurran. Concédete un tiempo para esta tarea, dos minutos está bien, pero si necesitas más puedes concederte otros dos minutos y recuerda, no te enrolles, nada de “sí pero es que qué va a decir mi madre...”, en su lugar escribes : “qué va a decir mi madre”, y a por el siguiente. No debatas contigo mismo acerca de la conveniencia o no de lo que se te ocurre, estamos hablando de lo que sientes, así que sé escueto con lo que escribes.
Sí, ahora lo que toca es descargar o soltar lo que hay en la lista, no te preocupes si estás mal de tiempo vete de uno en uno sobre lo que has escrito, y como está escrito puedes volver sobre la lista en cualquier otro momento.
Ve a lo primero que hayas escrito y permítete sentirlo, hasta que te encuentres cómodo con esa sensación, imagen, etc. Sólo permítete abrirte a las sensaciones que se produce. Y ahora fíjate, ¿acaso se ha abierto el suelo bajo tus pies y un dragón te ha comido? ¿Te has muerto?¿Qué ha pasado? ¿Nada? Pues sí, cuando sientes algo que no te gusta mucho, tenemos la impresión de que si lo sentimos va a pasar algo malo, pero si lo dejamos estar ahí, sin resistirnos, normalmente se disuelve o evapora sólo, o simplemente se convierte en un concepto más sin carga emocional, ni negativa ni positiva. Si no has llegado a ese estado  sigue sintiéndolo, abriéndote a lo que  sientes, y permitiéndote soltar, hasta que sólo tengas sensación de paz y de tranquilidad. A continuación sigue con la lista, hasta que hayas acabado con todo lo que hayas escrito en la ella.

Se trata de llegar a un lugar en el que cuando pienses en ese tema sólo te produzca paz y tranquilidad. Si no es así: Párate, siente y escribe qué se te ha quedado atrás en la primera lista. Y vuelve a empezar.
El proceso es sencillo, pero no dejes que su sencillez te haga dudar de su efectividad, no quiero tampoco que lo creas a pies juntillas, sólo hazlo y comprueba si funciona o no. Al fin y al cabo si alguien te dijera cómo llega la luz a tu casa, donde se genera, por donde pasa, etc., seguro que no creerías que algo tan sencillo como apretar un interruptor iba a proporcionarte luz en el salón de tu casa, pero lo haces ¿no?
La finalidad de este proceso no es conseguir que hagas aquello que  no haces y te gustaría hacer. De lo que se trata es de liberarse de las autolimitaciones, creencias y pensamientos,  de los miedos a qué pasará, a qué dirán, etc. que puedan estar haciendo que no hagas algo que quieres y que te puede hacer feliz. Si cuando terminas el proceso te das cuenta de que en realidad no te apetece hacer lo que antes no hacías por miedo (créeme pasa muchas veces) o que no te quieres gastar el dinero que te cuesta, o cualquier otra cosa, está bien, objetivo conseguido, porque estás eligiendo desde la razón y la lógica, no desde el miedo.
Espero que os sirva
Vane

Fuente: elmetodosedona.blogspot.com.es

miércoles, 17 de julio de 2013

TÉCNICA DE LIBERACIÓN EMOCIONAL, EFT

Toda persona tiene derecho a ser feliz, a buscar su felicidad y a encontrar la forma de hacer esto posible en su vida cotidiana, de una manera armónica, con aquéllos con quienes convive.

Tus emociones son la principal fuente de bienestar o sufrimiento y la capacidad para trabajar sobre las mismas, para pulirlas o modelarlas, te acaba haciendo protagonista de lo que eres y de lo que buscas ser; en definitiva, acaba trazando esa línea sutil que te ubica en el "de dónde vengo y hacia dónde quiero dirigirme".

Cada vez que te haces la pregunta de ¿qué quiero en mi vida? o mejor aún ¿qué estoy queriendo en mi vida?, estás abriendo la puerta a la posibilidad, a la expectativa, a la sorpresa, a la esperanza. Y no siempre sabes responder esta pregunta. Sin embargo, si te cuestionas ¿qué no estoy queriendo en mi vida?, seguro que serías capaz de encontrar aspectos, emociones, relaciones, vivencias… que quieres dejar atrás.

Si eres capaz de vaciar, estas abriendo hueco para poder llenar, para poder incluir, para poder atraer o ponerte en marcha hacia aquello que en cada instante, en “cada ahora”, pueda estar moviendo tus centros. Soltar lastre, liberarte de mochilas innecesarias, “darse permiso” es la mejor forma de poder volar o caminar ligero/a. Y ese ponerte en marcha, ese movimiento, es, casi siempre, más positivo que la inacción. No moverte acaba oxidándote. Permitir que la inercia te arrastre, puede frenarte cuando menos lo desees o precipitarte contra muros indeseados.

Puedes ser capaz de tomar el timón de tu vida. Toda persona es cuerpo, mente y emociones. Y en ocasiones, las relaciones entre estos tres poderosos elementos no siempre son fluidas y amistosas.

EFT es una poderosa herramienta para trabajar sobre aquellos elementos, casi siempre de origen emocional, que no estoy queriendo en mi vida, aunque también trabaja, de una forma elegante y eficiente, sobre los aspectos físicos. Es una forma de limpieza, de liberación, que permite librarnos de las consecuencias indeseables de “aquello que no controlamos” dándonos la libertad de poder comprender de otro modo, de poder observar con distancia, de poder descubrir para crecer.

La realidad no es la realidad, sino la lectura que de la realidad hacemos, y en esa lectura, EFT se convierte en un decodificador privilegiado.

En el trabajo con EFT haces uso de tu cuerpo, tu mente y tus emociones para valerte del completo potencial de que dispones para poder esculpir tu vida, para convertirte en tu propia creación. 


EFT te brinda una llave sencilla para abrir puertas que, quizás, llevaban años cerradas.

Con EFT estoy descubriendo un camino nuevo, un camino abierto. Un camino que sabemos cómo comienza, pero que desconocemos hasta dónde nos puede llevar.

¿Qué es EFT?

EFT es una herramienta sencilla y tremendamente eficaz que posibilita, mediante unos sencillos “golpecitos”, tapeos o tapping en determinados puntos de nuestro cuerpo (sistema energético), movilizar la energía que ha quedado colapsada provocando respuestas emocionales de desequilibrio y disfunción. Esta técnica, creada por Gary Craig, se apoya en el siguiente postulado:

“La causa de todo malestar emocional es una alteración en el sistema energético corporal” 




¿En qué se basa EFT?

En realidad, y dicho de modo sencillo, podríamos explicar EFT como una técnica moderna de acupuntura sin agujas, que estimulando en ciertos puntos que corresponden a los meridianos energéticos del cuerpo, posibilita la liberación de la energía estancada, densa, y que está generando una respuesta de malestar, para permitir que dicha energía fluya libremente, posibilitando el equilibrio y bienestar.

Haciendo historia, podríamos remontarnos a la medicina tradicional china, para, más recientemente llegar a los estudios de kinesiología Aplicada o los trabajos del Dr. Callahan, creador de la TFT (Though Field Therapy o Terapia del Campo de Pensamiento), hasta que en los 80, Gary Craig, alumno del anterior, simplificó y protocolizó un método eficaz y fácilmente accesible a cualquiera, al que denominó EFT (Emotional Freedom Techniques o Técnicas de Liberación Emocional), que supuso un salto cualitativo y cuantitativo total a la hora de poder trabajar uno mismo, o con otros, sobre aspectos emocionales de una manera rápida y eficaz, posibilitando alcanzar objetivos con una inmediatez impensable en la terapia tradicional. 


Es una técnica que estoy aprendiendo y probando desde hace poco tiempo, pero obteniendo unos resultados asombrosos y en muchos casos inmediatos. 

Espero que os sirva
Vane


Fuente: eft-universe; efeteando.

lunes, 15 de julio de 2013

APRENDER DEL PASADO

Estoy segura que muchos de vosotros habéis visto la película de El Rey León, en ella, como en otras películas de animación infantil se encuentran mensajes reveladores, que nos hacen pararnos y reflexionar sobre alguna situación de nuestra vida.


Os pongo el enlace del vídeo que resume lo que quiero transmitir:


Prácticamente todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos cargado a las espaldas cosas que no son nuestras, como si de una mochila se tratase, cargada de esas piedras del pasado...y llevar esa mochila a lo largo de toda la vida cuesta, a menos que vayamos soltando esas piedras.

Esas piedras a las que llamamos miedo, inseguridad, falta de confianza, rencor, etc pueden venir de situaciones tales como, sentirnos amenazados en una situación peligrosa, que alguien cercano enferme, a esa piedra le llamaríamos miedo; la situación de que alguien muy querido nos abandone o nos rechace recoge la piedra de la Inseguridad; la situación de que una persona de confianza nos falle en algo que para nosotros es importante recoge la piedra del rencor...y como éstas hay muchas más situaciones cotidianas a lo largo de nuestra vida que hacen que recojamos piedras, a veces serán nuestras y otras no, que sería cuando empatizamos tanto con algún acontecimiento de otra persona que nos quedamos con su dolor, rencor, etc.

Y todas estas piedras que aún nos acompañan en el momento presente, no sirven para otra cosa que para frenarnos, nos impiden avanzar. Hay que soltar el pasado y aprender de él.

En la película dicen lo siguiente:

No importa, está en el pasado....dice Rafiki

Y tiene razón, el pasado no debería importarnos y sin embargo nos duele.

“Oh, sí, el pasado puede doler” -continúa Rafiki- “Pero tal como yo lo veo puedes o huir de él o aprender”.


Y eso es lo que hay que hacer, aprender de todo cuanto nos sucede. Además, os habréis fijado que cuando la vida nos pone una prueba y no conseguimos superarla, sino que huimos para evitarla, con el tiempo se nos vuelve a presentar esa prueba o una muy similar. Cuando digo prueba, me refiero a situaciones reales que nos suceden, por ejemplo, que te despidan del trabajo, que fallezca alguien cercano, que te toque una importante suma de dinero, que te separes de tu pareja, que te tuerzas un tobillo o que te hagas un esguince de muñeca en un accidente. No hay escapatoria, las cosas nos ocurren para aprender de ellas, y cuando hemos adquirido la enseñanza que corresponde, esa prueba deja de perseguirnos.

A continuación pondré ejemplos reales de lo que puede significar según mi percepción (no significa que no pueda tener otro significado) cada acontecimiento.

  • Que durante toda tu vida tengas parejas que te son infieles: Es una manera de  decirte que te infravaloras, tú no te valoras y por consiguiente el resto tampoco, no te respetan porque tú no lo haces contigo.
  • Que te hagas un esguince en el tobillo y no puedas trabajar: Puede significar que pares, que vas acelerado/a en tu vida y que debes prestarte más atención y tomarte las cosas con más calma.
  • Que te toque una suma de dinero importante: Puede ser una forma de ver cómo manejas el dinero, de que aprendas a gestionar tu economía.
  • Que te despidan de tu trabajo: Puede significar que te espera algo mejor, que ese no es tu trabajo, tienes que dedicarte a otra cosa.
Y un largo etc. De todos modos, cada persona es un mundo, y cada vivencia también. Habría que evaluar a la persona en su conjunto para ver qué significados y qué lecciones son las que tiene que aprender.

Espero que os sirva.
Vane

martes, 11 de junio de 2013

LOS NIVELES DE REIKI

Desde el nacimiento, debido a factores como el ambiente, la educación y la relación con los demás, el Ser bloquea paulatinamente sus canales y los chakras. La energía se estanca en unos puntos, se escapa en otros, los chakras se cierran, giran más despacio o giran con desarmonía. Con el paso de los años una persona deja de estar capacitada para transmitir Reiki porque sus canales y chakras no pueden recibirlo y exteriorizarlo de la manera adecuada. Con los chakras algo abiertos y limpios y los canales medianamente desbloqueados y limpios, el Ser adopta la capacidad de transmitir su Energía Vital. Esta energía puede sanar igual que lo hace Reiki pero nunca llegará totalmente limpia y neutra al receptor.


Por ello en Reiki existe la Iniciación como una práctica que realiza el maestro para desbloquear, limpiar, purificar y armonizar todos los canales y los chakras, con el fin de canalizar la energía universal sin usar nuestra propia energía vital. Su nombre en japonés es Reiju, que significa "método de poder". También se le conoce como sintonización, porque pone en sintonía al Ser con los planos más elevados. Del mismo modo recibe el nombre de alineamiento, porque alinea el canal principal del Ser con la fuente divina de energía e información. Cada vez que recibimos un alineamiento nuestro canal se refuerza y nuestra capacidad para transmitir energía se potencia.

Originalmente Usui sólo practicaba una iniciación, sus alumnos iban aprendiendo de él mediante el tiempo. Posteriormente se fueron incluyendo los grados o niveles para que el alumno evolucionara de forma escalonada y gradual, que con el tiempo y la experiencia se formara una unidad vivencial que le permitiera enfrentarse a algo cada vez mayor, aumentando también su responsabilidad con lo espiritual.

Se divide en tres niveles

Nivel I ó físico (Shoden)

Produce un despertar. A menudo llega gente escéptica o curiosa al primer nivel, y después de éste descubren que han tomado conciencia de si mismos y eso les cambia la vida. Genera un proceso de autodescubrimiento y el que recibe el alineamiento empieza a tomar consciencia de su realidad espiritual. En este nivel se aprecia el regalo que es tener nuestro cuerpo físico para realizar la tarea de nuestra Alma.
Se aprende la transmisión de energía por contacto entre terapeuta y paciente dejando que fluya por sí sola. A este nivel se le suele llamar El Servidor de la Luz porque uno descubre el bello sentimiento de entrega y servidumbre. La "borrachera Reiki" que se produce hace que sintamos Amor y Compasión a todo momento. 
La formación básica que se produce en este nivel es el entendimiento de la energía, el modo de conectarnos con la Fuente para canalizar esa energía y su manejo terapéutico.
En este nivel se aprende un símbolo: Cho-Ku-Rei


Nivel II ó mental (Okuden)

Produce una transformación. El terapeuta toma conciencia de la seriedad de su práctica, y por ello pide más herramientas. Además siente en lo profundo que debe pasar por un cambio importante que le llevará a ser alguien distinto, más cercano a su esencia personal y más alejado de sus miedos, traumas y oscuridades.
Este nivel capacita para dirigir la energía más conscientemente, a plena intención, con más potencia, y le permite tratar tanto lo físico como los problemas emocionales y mentales del paciente, así como su karma. Se le llama Portador de la Luz porque, debido a que uno aprende a dirigir la energía en la distancia, tanto física como temporal, el terapeuta lleva luz allá donde quiere y se le permite.
En este nivel se aprenden dos nuevos símbolos: Sei-He-Ki y Hon-Sha-Ze-Sho-Nen 



Nivel III/Maestría ó conciencia (Shinpiden)

Desencadena la realización. El terapeuta ya toma conciencia de su sendero en la vida y de su relación intima con la divinidad, y empieza a andar en niveles muy cercanos a nuestros guías. Se es capaz de tratar directamente el origen del problema en el Alma del paciente, y de comprender los entresijos de nuestra propia Alma. Se le llama Maestro de la Luz, porque es muy habitual que en este punto el terapeuta decida tomar la responsabilidad de comprometerse con lo divino y de transmitir lo que sabe a otras personas, conectándolas con Reiki.
En este nivel se aprende el pase de alineamientos para iniciar a más gente y se adquiere una gran responsabilidad, pues llegar a este punto significa que quieres vivir y practicar el Reiki de una manera más amplia.

En este nivel se aprende el símbolo maestro y el que se utilizará para el pase de alineamientos: Raku y Dai-Ko-Myo.



Por mi experiencia personal con el Reiki, puedo decir que es un camino bonito, a veces difícil por las situaciones que se te presentan para tu evolución, pero ahí está lo más interesante, que gracias a esas experiencias voy evolucionando cada día más, que a raíz del Reiki me siento mejor interiormente, y eso, se nota en el exterior, me veo con más capacidad de entendimiento en algunas situaciones y claridad para afrontarlas, y veo, que cada vez son más las personas que vienen a mi para que les proporcione orientación o ayuda a través del Reiki.

Para mi es muy gratificante ver, tanto en mi como en las personas que trato, cómo van mejorando y equilibrando sus vidas, alcanzando la felicidad y paz interior que tanto anhelaban.

Y por ello recomiendo el Reiki a todo el mundo, es una herramienta especial y sobre todo natural, que devuelve a su origen a la persona, la equilibra y desbloquea en todos los sentidos, aportando claridad y paz a sus vidas.

Vane

Información sacada y adaptada del Manual Nivel I de CES.